miércoles, 21 de marzo de 2012

Aplicación enfoque Sistémíco : Afrosdecendientes en Medellín


 

El problema seleccionado está circunscrito  la vinculación de los habitantes afrocolombianos en la ciudad de Medellín en los diferentes niveles de la estructura del sistema educativa vigente y dar repuesta a interrogantes como ¿Cómo responde el sistema educativo a las necesidades de la población afrodescendientes? ¿Cómo se ha mantenido el actual sistema educativo, frente a las exigencias de los grupos étnicos? ¿Qué se entiende por etnoeducación, cuáles son sus alcances, cómo debe aplicarse? Es necesario crear un sistema especial para el impulso de la etnoeducación?  ¿Cuáles son las principales dificultades del actual sistema educativo, frente a las exigencias de los afrodescendientes? ¿Qué debe hacerse para que el sistema educativo, supere la actual coyuntura étnica con los afrodescendientes? ¿Cómo puede aprovechar el sistema educativo la experiencia de los afrodescendientes? ¿Cómo ha procesado el sistema las necesidades presentadas por los afrodescendientes? ¿Por qué no existe una realimentación del sistema educativo, a partir de la experiencia de los afrodescendientes? ¿Cuál ha sido el aporte del sistema educativo a las necesidades de los afrodescendientes?
El análisis se hará desde el enfoque sistémico a partir de las premisas de David Easton, el ambiente a tener en cuenta es el desempeño del sistema educativo en la ciudad de Medellín, este enfoque se utiliza por cuanto  permite obtener una fluidez en el manejo del tema, encontrar relaciones entre sus componentes y como éstos, originan a partir de sus relaciones y sus funciones, tensiones y perturbaciones en el sistema y con el entorno que lo arropa. Asimismo, es una oportunidad para conocer el sistema educativo desde adentro y cotejarlo con la realidad, por muy dura que ésta sea.

En primera medida es primordial caracterizar tanto el grupo humano y su entorno, para ello, se hará uso del estudio realizado sobre ese tópico por la Corporación Con-Vivamos de la ciudad de Medellín, trabajo realizado a partir del año 2010, culminado en el 2011, cuyo resultados se entregaron a finales del mismo y expone que el estimativo de la población afrodescendientes es de 218.068 , que representa una población del 10% del total, existe una mayoría femenina, y muy joven; el nivel educativo expresa que el 16.05% no tienen estudios, el 35.54%, están a nivel primaria, el  39,86% han estudiado secundaria, el 3.55% son técnico y/o tecnólogos y el 8% tienen estudio superior, Los afrodescendientes conservan costumbres y tienen prácticas ancestrales en salud, El índice de desempleo es mayor con relación a los no afros, lo ingresos femeninos son menores a los de los hombres y existe discriminación desde el sistema educativo, en la parte laboral, en las instituciones estatales y en el espacio publico. La población afrodescendientes se encuentra en zonas empobrecidas, donde ocurre desplazamiento intraurbano y externa como consecuencia del conflicto armado que atraviesa la Nación colombiana. Por otro lado existen experiencias exitosas en la aplicación de procesos educativos mediantes procesos pedagógicos alternos.

Algunos componentes del sistema son las instituciones educativas, el personal docente, la familia, el personal administrativo y los estudiantes. Estos componentes tienen funciones definidas, la ausencia de alguno de ellos, crearía rotura del sistema, lo cual se ha puesto en manifiesto a través de las huelgas, el cierre físico de las instituciones, el desarraigo familiar. Todo su sistema está sumergido en otro, en este caso está el sistema cultural, el político y el económico. Entre los componentes del sistema existen relaciones que crean tensiones y perturbaciones negativas o positivas; por ejemplo entre los intereses de los docentes y de los padres de familia, o entre estudiantes y administrativos directivos. Este sistema interrelaciona también con el sistema cultural, en el caso de los grupos étnicos por el desconocimiento de su identidad, asimismo el sistema económico tiene una fuerte relación, pues condiciona generalmente la estancia de la población con mayor escasez de recursos económicos, obligando a la deserción de los estudiantes que entran al sistema educativo, se espera que el niño que ingresa al sistema educativo, al salir de él, sea un ciudadano o ciudadana con una capacidad profesional, tras de pasar por los diferentes niveles educativos, cada uno de los niveles educativos puede ser tratado como una estructura y se relaciona funcionalmente con ella misma y las otras estructuras del sistema.
El sistema educativo debe responder a la demanda de las personas que no se encuentran en el sistema educativo, demanda que tiene apoyo de la familia, y de elementos socioeconómicos y del sistema político. Como se expuso el producto a obtener es un individuo “educado” para integrarlo a los sistemas sociocultural, económico y político. Con el fenómeno de la globalización el sistema educativo no es ajeno a la interrelación con el sistema educativo mundial y con la necesidad de desarrollo sustentable que requiere la Nación colombiano. Frente a este panorama, no puede haber una solución coyuntural, sino la inclusión y desarrollo de propuestas sistémica, no tanto con visión holística sino integral en forma específica al entorno en donde se toma en referencia la intervención. Si al sistema no se le reduce la tensión de sus componentes y de los sistemas externos a él, pierde su estabilidad y colapsa, creando nuevas tensiones en otros sistemas como es el social, el cultural, y el político conllevándolos a un  posible trastorno. La repuesta a los interrogantes enunciados, es delicado, pues se requiere de una excelente cirugía que debe contener por lo menos inclusión social, reconocimiento etnoeducativo, preferencia positiva en lo laboral, y en el empresarismo, buscar la vinculación de los conocimientos ancestrales, y ampliar el cubrimiento en la satisfacción de las necesidades insatisfechas que afecta a esta población. Estas medidas deben plantearse en forma sistémica a mediano y largo plazo, con la participación de las personas que alimentan los componentes del sistema educativo enunciado.

Este enfoque, en el papel se ve fácil, en su aplicación hay muchos detalles a tener en cuenta, uno de ellos, es la escasez de aplicaciones del mismo a situaciones concretas. Por otro lado, el enfoque requiere para su pleno desarrollo de cierto nivel de trabajo interdisciplinario, de orden histórico, antropológico y sociológico. En la investigación no encontré politólogos que hayan trabajado con este enfoque, pero sí de otros profesionales de las disciplina sociología, Historia y Antropología, aún más profesionales no politólogos que lo han esbozado como es el caso de la socióloga Matilde Eljach Pacheco en el Departamento del Cauca y del historiador Oscar Armario García.

Bibliografía.
1.    Losada Rodrigo, Casas C. Andrés “Enfoques para el análisis político” Bogotá: Editorial Universidad Javeriana, 2008.
2.    Fundación Conv-Vivamos. “Condiciones de vida de la población negra, afrocolombiana, palenquera y raizal en Medellín”. Medellín: Alcaldía de Medellín, 2010
3.    Arnoletto, E.J.: (2007) Curso de Teoría Política, Edición electrónica gratuita. Texto completo en www.eumed.net/libros/2007b/300/ pp. 77-81.
4.    Easton, DavidCategorías para el análisis sistémico de la política” bajado de   www.ucm.es/info/cpuno/asoc/profesores/lecturas/easton.pdf

domingo, 18 de marzo de 2012

Teoría y política en América Latina


La lectura de los textos de Brandao y Arnoletto, nos pone en contacto directo con apartes de la producción de la teoría política desde América Latina. Es una apertura no solo al ejercicio de producción teórica, sino la invitación a seguir la producción con nuevos aportes, sin desconocer la existencia de todo un historial desde varios siglos del fenómeno político en la humanidad. Recrea este aporte haciendo un puente con otros autores latinoamericanos, es sumamente agradable esbozar la lectura de Helio Jaguaribe, una  lectura hecha hace más de veinte años, pero que tiene vigencia, leer sus aportes es música fluida de alta calidad que llega a los oídos de estas nuevas generaciones. Por otro lado, es deber escuchar ese llamado de superar el boom de las ciencias políticas como una carrera de moda, sino por el contrario profundizar en su contenido y hacer intervenciones que estimule una verdadera salida a la encrucijada latinoamericana, frente al desarrollo y a su inclusión en el concierto mundial, pues se dispone de verdaderas minas tanto en lo natural como en la producción teórica. El roce con las propuestas de Sunkel O. escritas en 1970, requiere responder y ¿dónde estaban el resto de politólogos latinoamericanos? ¿Cuáles eran sus inquietudes?
Esta breve presentación de la teoría política desde América Latina, tan solo es una abreboca de las posibilidades de otros escritores de este continentes, que han producido aportes, pero los cuales son desconocidos, porque las “elites” seudo intelectuales que han predominado, rinden pleitesía al tradicionalismo dictado desde las arrogantes escuela del llamado primer mundo, o también puede ocurrir, que muchos piensan que lo dicho o expuesto por ellos, ya lo han dicho y expuestos por otros, o no se dispone de los medios de explicitación necesarias para llegar a otras personas. En consecuencia, es necesario, ahondar en este pensamiento desde América latina; es necesario impulsar labores de investigación; es necesario abrir las compuertas mentales para que emane nuevas contribuciones, Es un deber histórico propiciar la madurez del pensamiento latinoamericano, más allá del folclorismo o el chauvinismo, se trata de inyectar fuerzas para lograr la independencia mental,  económica, científica y cultural de estas naciones hermosas y ricas en recursos naturales y proclive a ser cada día mejor.
Brandao expone que si se puede caminar con independencia, sin olvidar nuestra historia común, aplicando nuevas herramientas como las esbozadas por los nuevos historiadores de la historia política, retomar el contenido político de la tradición, el entender de las raíces históricas de estos pueblos,  tanto los indígenas como los afrodescendientes. América Latina reclama su lugar dentro de la historia, su verdadero lugar en la política mundial, pero nada de esto es posible sino se parte de nuestro propio entorno, del sistema político, real, cercano, de conocer el estado funcional de los subsistemas que vienen desarrollándose con sus dinámicas propias, así lo económico, lo cultural y ante todo el cultural, exige un mejor tratamiento.


Bibliografía.


1.     Gildo Marçcal BRANDÂO. “Problemas de la teoría política a partir de América Latina”. Filosofía política contemporánea. Atlio Borón (coord.). Consejo Latinoaméricano de Ciencias Sociales, CLACSO, 2002, pp.373 – 384.
http://www.insumisos.com/lecturasinsumisas/problemas%20de%20la%20teoria%20politica%20de%20America%20Latina.pdf
2.       Eduardo Jorge ARNOLETTO. Curso de Teoría Política. “la teoría política ante América latina. Análisis y perspectivas”. http://www.eumed.net/libros/2007b/300/index.html
3.       Cesar CANSINO. La muerte de la ciencia política. Sudamericana, 2008: “ “El alcance político del pensamiento”, pp. 205 - 244

EL RETORNO DE LA TEORÍA: El debate teórico contemporáneo de las Ciencias Sociales: crítica, reflexividad y hermenéutica

A mediados del siglo XX, en la posguerra e inicio de la guerra fría, se inició en el mundo de las ciencias políticas  el afloramiento de movimientos que criticaron abiertamente el sendero establecido por el positivismo ortodoxo a la ciencia política, y por ende a la teoría política. Amén del rechazo a la filosofía política, por considerarla una visión metafísica de las relaciones de poder en la sociedad. Este debate no ha terminado, se puso de manifiesto con la necesidad de tratar nuevos temas como fue el totalitarismo, la estructuración de la democracia para los países recién adquirida su independencia, a lo anterior se dio la caída del bloque de Berlín, que ofrecía el predominio aparente de una ideología en el mundo, ya no solamente para occidente sino para todo el orbe. Era una ciencia política (en adelante CP) orientada por el behariorismo, en donde la disertación era escasa y los debates estériles o irrelevantes. Esta tendencia ha sido superada con creces, pero no se ha dado solución a los problemas clásicos, mucho menos a los nuevos planteados como la tecnodemocracia, el multiculturalismo, las teorías de géneros, el nacionalismo de algunos países, la existencias de fuerzas externas como son las multinacionales que transcienden las fronteras, o el cálculo de riesgos en el desarrollo e implementación de la democracia, riesgo para la misma humanidad por el deterioro ecológico existente,  o la posibilidad de un conflicto termonuclear; esto obliga necesariamente un tratamiento diferente a lo tradicional.
El catedrático Jorge Riuzu, enfatiza  la existencia de diferentes Teorías Políticas, porque la teoría política se ocupa de diversos objetos específicos; sigue presentándose la confrontación entre ciencia política y teoría política, entre ellas existe un hilo conductor y es el poder, el cual, permite un acercamiento de esta tradicional confrontación. Es claro que actualmente se debate entre la relativización de ciertos aspectos de la teoría política, pero los problemas clásicos siguen vigente ¿Por qué es mejor un sistema político? ¿Cómo puede haber un buen gobernante? Ciencia Política hay para rato, enriquecida con los nuevos elementos de la historia de la humanidad y de los contenidos de los eventos tradicionales.
Bibliografía.
1.  Jorge RIEZU. “permanencia y cambio en la teoría política”. La teoría política frente  los problemas del siglo XXI. Angel VALENCIA y Fernando HERNANDEZ. Universidad de Granada, 2004, pp. 237 – 243
2. Fernando VALLESPIN. “la teoría política hoy”. Historia de la teoría política. F. Vallespín (Coord). Alianza, Vol. VI, 1995, pp. 7-14 
3.  David MILLER. El resurgimiento de la teoría política. En: Meta política. México, Vol. 1, Nº 4, 1997, p. 487 – 508 - Rodrigo
4. LOSADA y Andrés CASAS. Enfoques para el análisis político. Universidad Javeriana, 2008 –
5.  Cesar CANSINO. La muerte de la ciencia política. Sudamericana, 2008: ““El alcance político del pensamiento”, pp. 205 – 244 –
 6. Damián PACHÓN SOTO. La teoría crítica de la sociedad y la actualidad colombiana. Documento para Ponencia, 2009

sábado, 17 de marzo de 2012

¿Para qué producir teorías en un mundo pragmático?

La palabra teoría proviene del griego theorein que significa observar y se utilizaba muy a menudo para la visualización de las obras teatrales. Hoy es una argumentación codificada técnicamente con relación a un sistema lógico y hace referencia a algo que se desea transmitir ya sea desde el punto de vista de lo científico, como también en la comunicación de ideas planteamientos por parte de un autor, hacia una comunidad especializada o al público lector en general. Teoría es la producción de un conocimiento científico dentro de una rama descriptiva a través de un método adecuado, acorde a lo establecido dentro de esa rama. Va más allá de la simple empleo de conceptos cotidianos.
En el área de las Ciencias Políticas se ha debatido la existencia en sí de éstas, por cuanto su teoría no permite una predicción. Giovanni Sartori en su polémico escrito ¿Hacia donde va la ciencia política? Abrió un debate alrededor de las ciencias políticas y por ende la presunción teórica de las mismas, pues consideraba que su maridaje con la escuela conductivista y el empleo de métodos cuantitativos, había desviado su objeto. En forma  taxativa hizo mención a la Ciencia Política implementada desde los Estados Unidos a la cuál él mismo colaboró en su desarrollo, en ese artículo expuso la necesidad de volver al logo, al discurso, al argumento, pues de no realizarse se quedaría en lo insulso, y su contenido no es relevante. Y la muerte de las ciencias políticas sería eminente. Reabierto este debate hubo pronunciamiento a favor y en contra, César Cansino se pronunció a través del artículo citado en la bibliografía, en donde apoya la disertación de Sartori, pero además expresa algunas consideraciones que enriquece el quehacer de las Ciencias Políticas; la argentina Cristina Lesgart,(2001) lega a través de su escrito la importancia de nuevas herramientas en la producción de la teoría proveniente de los análisis políticos, en especial hace mención de Quentin Skinner y de Reihart Koselleck y sus visiones acerca del tratamiento del concepto desde la intención del autor como desde el entorno dentro del cual se produce la teoría política. En ese ideario el autor Ambrosio Velasco Gómez nos invita a un recorrido acerca de las diferentes posiciones entre el positivismo que descarta la Filosofía Política y quienes conjuntamente con Sartori apoyan la necesidad del discurso de la Teoría, con nuevas luces sobre el tema.
En este mundo pragmatismo, a pesar de esa connotación, la teoría es necesaria porque permite realizar una lectura con mayor profundidad de los eventos que han ocurrido, ocurre y van a ocurrir, lógicamente no con el aspecto predictivo de las ciencias naturales, pero si con la claridad que se perfila, la tendencia que se deja entrever. La teoría traduce el discurso científico y por muy pragmático que se dé el entorno en un sistema político, su producción garantiza la seriedad, la relevancia que amerita el análisis de los hechos políticos.
Bibliografía.
1.    Ambrosio VELASCO GÓMEZ. “Introducción: Controversia sobre la identidad de la Teoría Política Contemporánea” En: El Resurgimiento de la teoría política en el Siglo XX: Filosofía, Historia y Tradición. Universidad Autónoma, México, 1999, p. 5 – 50
2.    Cecilia LESGART. Innovación conceptual y cambio político. V Congreso de la Sociedad Argentina de Análisis Político, SAAP: "la primicia de la política. Ética y responsabilidad de los actores sociales y políticos. Rio Cuarto, 14 al 17 de noviembre de 2001: http://www.saap.org.ar/esp/docs-congresos/congresos-saap/V/docs/tcach/lesgart.pdf
3.    Cesar CANSINO. “Teoría política: historia y filosofía”. Metapolítica, Vol. 1, Nº 1, 1997, pp. 9-38
4.    Cansino, César Adiós a la ciencia política. Crónica de una muerte anunciada en Temas y debate No. 14 pp.13-31.
5.    Sartori, Giovanni. ¿Hacia donde va la ciencia política? Revista española de ciencias políticas, No. 12, abril  de 2005. Pp. 9-13.