A mediados del siglo XX, en la posguerra e inicio de la guerra fría, se inició en el mundo de las ciencias políticas el afloramiento de movimientos que criticaron abiertamente el sendero establecido por el positivismo ortodoxo a la ciencia política, y por ende a la teoría política. Amén del rechazo a la filosofía política, por considerarla una visión metafísica de las relaciones de poder en la sociedad. Este debate no ha terminado, se puso de manifiesto con la necesidad de tratar nuevos temas como fue el totalitarismo, la estructuración de la democracia para los países recién adquirida su independencia, a lo anterior se dio la caída del bloque de Berlín, que ofrecía el predominio aparente de una ideología en el mundo, ya no solamente para occidente sino para todo el orbe. Era una ciencia política (en adelante CP) orientada por el behariorismo, en donde la disertación era escasa y los debates estériles o irrelevantes. Esta tendencia ha sido superada con creces, pero no se ha dado solución a los problemas clásicos, mucho menos a los nuevos planteados como la tecnodemocracia, el multiculturalismo, las teorías de géneros, el nacionalismo de algunos países, la existencias de fuerzas externas como son las multinacionales que transcienden las fronteras, o el cálculo de riesgos en el desarrollo e implementación de la democracia, riesgo para la misma humanidad por el deterioro ecológico existente, o la posibilidad de un conflicto termonuclear; esto obliga necesariamente un tratamiento diferente a lo tradicional.
El catedrático Jorge Riuzu, enfatiza la existencia de diferentes Teorías Políticas, porque la teoría política se ocupa de diversos objetos específicos; sigue presentándose la confrontación entre ciencia política y teoría política, entre ellas existe un hilo conductor y es el poder, el cual, permite un acercamiento de esta tradicional confrontación. Es claro que actualmente se debate entre la relativización de ciertos aspectos de la teoría política, pero los problemas clásicos siguen vigente ¿Por qué es mejor un sistema político? ¿Cómo puede haber un buen gobernante? Ciencia Política hay para rato, enriquecida con los nuevos elementos de la historia de la humanidad y de los contenidos de los eventos tradicionales.
Bibliografía.
1. Jorge RIEZU. “permanencia y cambio en la teoría política”. La teoría política frente los problemas del siglo XXI. Angel VALENCIA y Fernando HERNANDEZ. Universidad de Granada, 2004, pp. 237 – 243
2. Fernando VALLESPIN. “la teoría política hoy”. Historia de la teoría política. F. Vallespín (Coord). Alianza, Vol. VI, 1995, pp. 7-14
3. David MILLER. El resurgimiento de la teoría política. En: Meta política. México, Vol. 1, Nº 4, 1997, p. 487 – 508 - Rodrigo
4. LOSADA y Andrés CASAS. Enfoques para el análisis político. Universidad Javeriana, 2008 –
5. Cesar CANSINO. La muerte de la ciencia política. Sudamericana, 2008: ““El alcance político del pensamiento”, pp. 205 – 244 –
6. Damián PACHÓN SOTO. La teoría crítica de la sociedad y la actualidad colombiana. Documento para Ponencia, 2009
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