sábado, 17 de marzo de 2012

¿Para qué producir teorías en un mundo pragmático?

La palabra teoría proviene del griego theorein que significa observar y se utilizaba muy a menudo para la visualización de las obras teatrales. Hoy es una argumentación codificada técnicamente con relación a un sistema lógico y hace referencia a algo que se desea transmitir ya sea desde el punto de vista de lo científico, como también en la comunicación de ideas planteamientos por parte de un autor, hacia una comunidad especializada o al público lector en general. Teoría es la producción de un conocimiento científico dentro de una rama descriptiva a través de un método adecuado, acorde a lo establecido dentro de esa rama. Va más allá de la simple empleo de conceptos cotidianos.
En el área de las Ciencias Políticas se ha debatido la existencia en sí de éstas, por cuanto su teoría no permite una predicción. Giovanni Sartori en su polémico escrito ¿Hacia donde va la ciencia política? Abrió un debate alrededor de las ciencias políticas y por ende la presunción teórica de las mismas, pues consideraba que su maridaje con la escuela conductivista y el empleo de métodos cuantitativos, había desviado su objeto. En forma  taxativa hizo mención a la Ciencia Política implementada desde los Estados Unidos a la cuál él mismo colaboró en su desarrollo, en ese artículo expuso la necesidad de volver al logo, al discurso, al argumento, pues de no realizarse se quedaría en lo insulso, y su contenido no es relevante. Y la muerte de las ciencias políticas sería eminente. Reabierto este debate hubo pronunciamiento a favor y en contra, César Cansino se pronunció a través del artículo citado en la bibliografía, en donde apoya la disertación de Sartori, pero además expresa algunas consideraciones que enriquece el quehacer de las Ciencias Políticas; la argentina Cristina Lesgart,(2001) lega a través de su escrito la importancia de nuevas herramientas en la producción de la teoría proveniente de los análisis políticos, en especial hace mención de Quentin Skinner y de Reihart Koselleck y sus visiones acerca del tratamiento del concepto desde la intención del autor como desde el entorno dentro del cual se produce la teoría política. En ese ideario el autor Ambrosio Velasco Gómez nos invita a un recorrido acerca de las diferentes posiciones entre el positivismo que descarta la Filosofía Política y quienes conjuntamente con Sartori apoyan la necesidad del discurso de la Teoría, con nuevas luces sobre el tema.
En este mundo pragmatismo, a pesar de esa connotación, la teoría es necesaria porque permite realizar una lectura con mayor profundidad de los eventos que han ocurrido, ocurre y van a ocurrir, lógicamente no con el aspecto predictivo de las ciencias naturales, pero si con la claridad que se perfila, la tendencia que se deja entrever. La teoría traduce el discurso científico y por muy pragmático que se dé el entorno en un sistema político, su producción garantiza la seriedad, la relevancia que amerita el análisis de los hechos políticos.
Bibliografía.
1.    Ambrosio VELASCO GÓMEZ. “Introducción: Controversia sobre la identidad de la Teoría Política Contemporánea” En: El Resurgimiento de la teoría política en el Siglo XX: Filosofía, Historia y Tradición. Universidad Autónoma, México, 1999, p. 5 – 50
2.    Cecilia LESGART. Innovación conceptual y cambio político. V Congreso de la Sociedad Argentina de Análisis Político, SAAP: "la primicia de la política. Ética y responsabilidad de los actores sociales y políticos. Rio Cuarto, 14 al 17 de noviembre de 2001: http://www.saap.org.ar/esp/docs-congresos/congresos-saap/V/docs/tcach/lesgart.pdf
3.    Cesar CANSINO. “Teoría política: historia y filosofía”. Metapolítica, Vol. 1, Nº 1, 1997, pp. 9-38
4.    Cansino, César Adiós a la ciencia política. Crónica de una muerte anunciada en Temas y debate No. 14 pp.13-31.
5.    Sartori, Giovanni. ¿Hacia donde va la ciencia política? Revista española de ciencias políticas, No. 12, abril  de 2005. Pp. 9-13.

No hay comentarios:

Publicar un comentario